miércoles, febrero 08, 2012

Las memorias.

Oh, ¡cuánto me alegra haber olvidado aquellos sentimientos por ti! Honestamente, no te reconozco. No logro hallar la dulzura de la cual presumías en tu nueva persona, y eso durante meses causó una pequeña llaga profunda en los recueros más bellos sobre ti, los que ahora son simples fantasmas provenientes de la oscuridad más temible. Admiraba tu intocable (supuestamente) belleza interior, una cualidad que muy pocas personas mantienen. ¿Por qué te dejaste contaminar por ese par de estúpidos?

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