No puedo creer, en serio me niego a creer, todo el conflicto bélico entre Corea del Norte y del Sur, y las amenazas hacia Estados Unidos. Es algo más allá que un miedo común hacia el ambiente de las guerrillas; me siento rabiosa. Ahora todos los encuentrazos armados, toda la muerte plasmada en la historia vale mierda, porque nunca aprendemos de nada. La guerra siempre va a ser la solución; que mueran soldados y gente inocente es un honor a la patria, no un puto genocidio hacia ambas partes. Espero, a pesar de que realmente sea un pensamiento bastante ingenuo e iluso, que alguno de esos países, o aquellas tierras que piensan excitadas sobre meterse a pelear, se den cuenta de la equivocación garrafal que se comete.
sábado, marzo 30, 2013
sábado, marzo 23, 2013
Mi nombre es Khan
Ha pasado tiempo, unos cuántos meses quizás, desde que no hago una recomendación debida y relevante. Puedo culpar a mi pereza, como también puedo señalar con el índice a la notable decadencia cinematográfica, por no decir artística, que se está sufriendo ahora. Porque sí hay películas con efectos estupendos, pero no encuentro muchas cosas que me interesen, aparte de Silver Linings Playbook, No o Les Misèrables. De ahí no paso.
No hablemos, tampoco, de mi falta de dinero para ir al cine.
Sin embargo tenía unas películas (o peliculones) "guardadas", listas, esperando a que hablara de ellas aquí, en este blog extraño. Una de ese grupo es My Name is Khan, estrenada en 2010 y Bollywoodense. Y ha sido, aparte de un disfrute visual (sin efectos de última generación, simple, pero hermosa), una de esas historias que te llegan al alma, a todas partes; la historia, las actuaciones, la narrativa, no hay nada que te recuerde que es sólo un conjunto de escenas. No me atreveré a decir que es perfecta, pero se acerca, subjetivamente, por mucho.
Rizwan Khan (Shahrukh Khan) es un musulmán con síndrome de Asperger que, después de la muerte de su madre, se muda a San Francisco junto su hermano. Un día conoce a Mandira (Kajol), una mujer y madre hindú divorciada que trabaja como peluquera. Ambos, de ese modo, comienzan una relación de amistad hasta que Khan le pide que sea su esposa. Al principio Mandira se muestra reacia y le da una apuesta; si la cumple, se casarán. Khan gana y se realiza su matrimonio. Viven felizmente él, Mandira y su hijo, Sameer, de seis años por ése entonces.
Hasta que, ya en 2001, sucede el atentado contra Las Torres Gemelas, que marca el inicio del infierno no sólo para la familia de tres, sino para todos los musulmanes en Estados Unidos, ya que se les culpa como represalia por la participación de Al Qaeda, grupo terrorista del Medio Oriente. El racismo y el prejuicio lleva a que ocurra un hecho trágico en torno a la vida de los protagonistas, obligando a Khan a viajar alrededor de EE.UU, ya que le hizo una promesa a su esposa: hablar con el presidente y decirle que no es un terrorista.
Hubo unos pequeños momentos, pequeñísimos, con los cuales no concordé. Pero, a pesar de esos detalles, me encantó. Tanto Shahrukh como Kajol son actorazos; los trozos que deben ser emotivos, que deben hacer que aunque sea los ojos se te nublen, lo hacen. Personajes bien hechos, buena estructura, es larguísima sí (dos horas y pico), pero no se te hacen impasables. Lo otro destacable es que no muestran a los estadounidenses como cerdos diabólicos; hay gente mala y gente buena, ninguna otra diferencia diría la madre del protagonista, y con razón. La gente mala es mala, la buena, es buena. No importa su nacionalidad, credo, inclinación u origen, mucho menos sus enfermedades mentales. Hay racistas, ignorantes, corruptos, insensibles en todas partes, al lado de la gente que hace el bien.
Podrían buscarla en google, está para descargar en español latino y subtitulada, creo. Online, ni idea. Nunca la he visto en "físico", así en DVD para alquilarla, pero dudo que se haya vuelto inexistente, a pesar de los años.
Una frase:
"Mi nombre es Khan, y no soy terrorista."
sábado, marzo 16, 2013
Sexo, sexo.
Este año escogí formar parte del taller de Muralismo y Graffiti, y ayer tuvimos la primera clase. El principio fue más que nada algo teórico, ésas introducciones que siempre te hacen falta para realmente unirte a la forma práctica, pero como nos quedó tiempo decidimos salir a ver unos cuántos graffitis. Valparaíso, cabe decir, es casi un museo artístico-callejero. Lo malo es que uno está tan acostumbrado a vivir rutinariamente en lugares de susodicha índole que no se da cuenta. No los aprecia y los ve como algo cotidiano, que va a estar ahí y punto. El Viernes fue distinto. Por fin me dí el trabajo, o mejor dicho el placer, de decodificar cada uno de esos murales y graffitis bellísimos, pintados a partir de ideas ingeniosas que te llegan ante las necesidades espirituales. Eso sí, vi uno que, a pesar de ser "simple" y que a muchos hubiese podido parecerle indigno, todavía me hace eco dentro de la cabeza. Y mis dedos ronronean, pidiéndome escribir. Escribir, estoy sedienta de escritura y uniré todas mis ideas, usaré esto, para liberarme.
La obra en cuestión trataba sobre la masturbación femenina. No había ninguna crítica explícita, ninguna frase que reclamara a una sociedad ya casi muda y sorda. Sin embargo, estaba allí. Una mujer tocándose de manera propia e íntima, normal. Autodescubriéndose, flotando en el sexo. Porque el masturbarse no es solamente de hombres y me asusta que muy pocos de mis compañeros sepan eso. Un día, durante una clase de educación psicológica y sexual, nos preguntaron si todos sabíamos que las chicas también podían "tocarse a sí mismas". Masturbarse, diciéndolo de un modo sin tapujos ni timideces innecesarias. Fui una de las pocas que sí sabía. Así está, por lo menos, Chile. Probablemente así esté también el mundo. Porque las mujeres, nosotras, podemos votar y tener opinión, podemos ocupar cargos públicos y ya se nos respeta mucho más que antes; pero referente al sexo, a nuestro sexo, a nuestro hambre estamos obligadas a cohibirnos. A ser sexualmente sumisas, porque si no lo eres te toman por puta o por zorra y te arruinan la vida. Y, vamos, que no nada más los hombres tienen ese pensamiento retrógada. Las mujeres pueden ser bien machistas e hipócritas, porque algunas se llaman feministas y ahí están, degradando a otras por no caber en sus ideas y bocetos.
No voy a mentir, también es posible de que yo sea cínica y bastante hipócrita, porque mi punto de vista sobre la liberación sexual femenina se pierde al ver a una mujer semidesnuda en la portada de una revista, mostrando culo y senos y gestos obscenos. No me gusta. La sexualidad la veo secreta, aunque presente. Es tu acto, a los demás no les interesa. Pero ya lo tomaremos como otro tema, que después serpenteo por conceptos y ejes y pierdo el tópico.
Las mujeres no somos siempre inocentes y, como diría una excelente escritora llamada Mordaz, no olemos a flores. Si el hombre tiene pensamientos "sucios", date cuenta que nosotras también (esto es común para los que conforman el MJFandom, es regla general saber que las 'féminas' pueden ponerse muy, MUY cachondas y no arrepentirse). Queremos, deseamos. También las mujeres aprecian sus pechos, o la cintura, o cualquier parte del cuerpo, de su cuerpo, del cuerpo del que todos somos dueños individuales y nadie tiene la suficiente influencia como para controlarlo. A veces esa anatomía nos resulta casi mística, milagrosa y admirable. Sentir cosas así no es pecado, discúlpenme. Desear al sexo opuesto o al mismo sexo, o desear ambos, no es pecado.
El sexo me sabe poético, pero, asimismo, me parece llano. Sin vueltas. A veces escribo sobre el acto, sobre las lobas que se visten de hienas y los lobos, y no me avergüenzo. Podré parecerte repugnante, una depravada de escasos escrúpulos. De acuerdo. Esta mente es mía, esta boca es mía, y los dedos también me pertenecen.
No somos caperucitas rojas*. No tenemos una flor ni una cueva sagrada entre las piernas. Esas son chorradas.
*Inspiración sacada de un cuento de dos partes escrito por la anteriormente nombrada Mordaz, en livejournal. "La loba roja", se llama. Pondría los links pero me da flojera.
miércoles, marzo 13, 2013
Los desahogos de una fan
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| Originally by mjconfessions |
Para volver, creí que era necesario subir esto. Sobre todo porque no hace mucho que ví una fotografía de Macaulay Culkin vistiendo una camiseta con "Me gustaba Michael Jackson antes de que muriera" plasmada en ella. Y me sentí ofendida, aunque, por supuesto, encontraba también viable la opción de que se refiriese a la prensa amarillista, que destrozó a Michael y luego, a su muerte, lo llenó de flores, halagos y besos, cuando de no haber sucedido probablemente hubiesen continuado lanzándole basura. Pero, en esta época en que me hallo bastante a la defensiva, esperando y olisqueando, supuse que debía desahogarme. Es lo mejor que uno puede hacer, ¿no? Antes de que reviente en cualquier momento y se entrometa en un estado de rabia vertiginosa.
Simple, sencilla, llana traducción de la foto: Odio cómo los 'fans de antes' piensan que todos los que son 'fans después de...' odiaban a Michael mientras él estaba vivo y de repente comenzaron a amarlo cuando él falleció. Um, no. Me hace sentir como si constantemente me estuviese defendiendo en contra de estas afirmaciones falsas.
Quien quiera que haya escrito esto, sabe en verdad qué pienso, y cómo reacciono o cómo me siento, respecto a este tema. Sé que cualquier "after-fan" se vería identificado.
¿Te gusta Michael desde antes? Bien, te felicito. Eres un
Me la suda.
No, no soy una fan que sólo "se subió al vagón" por la moda. Me empezó a gustar Michael porque me atrajo de una manera que ningún artista lo ha hecho antes. Lo encuentro hermoso, tierno, inocente, talentoso. Me encanta su arte, adoro su música, su voz, su sonrisa y sus maneras. Amo sus manos. No, nunca lo odié. Y si a algún fan le pasó, pero luego decidió investigar más sobre el tópico, ¿quiénes somos para tirarle piedras?, ¿podemos juzgarlo y "hacer justicia"? Somos fans, apoyamos a Michael, lo queremos y lo recordamos. No somos un maldito magistrado. Michael significa algo distinto para todos. Para mí es fuerza y esa parte que logra alegrarme el día en un santiamén. Para mí es superación y ternura. Para ti puede significar cualquier otra cosa y lo respeto y espero que tú también me respetes a mí. Créenme, amarga ver un post, foto, parecidos que hablan en contra de nosotros. A veces espero ayuda de los otros fans, sobre todo cuando me siento sola y apabullada por los malos comentarios que suelen, con su peso, amenazar con aplastarme. Y esas veces, cuando me decido, cuando quiero que me auxilien con opiniones y entonces veo un comentario de esa índole... me asalta una convicción de que esa ayuda no puedo tenerla, porque no me la merezco.
*Sighs*
Lo de las manos... un extraño gusto del cual hablaré más tarde. Igual que eso con sus antebrazos.
Michael Joe, why?!
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