domingo, mayo 20, 2012
Uno de los grandes problemas humanos es el no detenerse a pensar en lo que se está diciendo. Escupimos frases, opiniones, algunas sin sentido, otras increíblemente ingeniosas, y las que quedan, hirientes. Eso, sin darnos cuenta. Porque no todos se proponen a envenenar palabras. Y eso es lo que, de algún modo, desilusiona. Hasta a los que más queremos, dañamos. Nos creemos con derecho a todo, cuando la verdad no puede ser más lejana, más distinta. Sí, sé muy bien lo que es "La libertad de expresión", aquella dichosa, a veces desgraciada enemiga. Pero nos aprovechamos, simple. Las cosas no siempre hay que dejarlas salir, o hay que comentarlas con suavidad, con "adornitos", como dicen. Todas las opiniones son respetables y, de hecho, deben ser respetadas, pero existen límites. Límites muy marcados, bastante visibles.
Soy una persona de sentimientos frágiles, lo admito. Soy sensible, y muchos temas del pasado continúan lastimándome todavía. Las burlas, los gritos despectivos, las mentiras, todo. Todo lo que llegué a vivir, todo a lo que sobreviví. Sólo con un pequeño recuerdo, con una pequeña bromita alusiva, es posible romperme el orgullo. Trizarlo de manera despiadada. Y duele, aunque muchos de ellos no lo crean, duele.
Porque duele ver a tu madre llorar mientras te abraza, mientras pregunta el por qué no nos dejan en paz. Porque duele ver a tu mejor amigo, a la luz de mi vida, triste, al saber todo lo que haz pasado, porque él ha sido una de las pocas personas que me ha acompañado siempre. Porque duele ver a tu hermana mayor furiosa, deseosa de protegerte. Porque duele que te griten: "rara" en mitad de la clase, y que la profesora lo permita. Pero muchísimo peor es que la profesora, una docente, haya comenzado todo eso. Se haya burlado de tí por una estupidez, y te haya humillado en clases. Aunque digan: "Ignóralo", duele.
Fuí herida. En lo más profundo, sigo herida. ¿Por qué no lo oyen? Un corte demora en cicatrizar.
Soy una persona de sentimientos frágiles, lo admito. Soy sensible, y muchos temas del pasado continúan lastimándome todavía. Las burlas, los gritos despectivos, las mentiras, todo. Todo lo que llegué a vivir, todo a lo que sobreviví. Sólo con un pequeño recuerdo, con una pequeña bromita alusiva, es posible romperme el orgullo. Trizarlo de manera despiadada. Y duele, aunque muchos de ellos no lo crean, duele.
Porque duele ver a tu madre llorar mientras te abraza, mientras pregunta el por qué no nos dejan en paz. Porque duele ver a tu mejor amigo, a la luz de mi vida, triste, al saber todo lo que haz pasado, porque él ha sido una de las pocas personas que me ha acompañado siempre. Porque duele ver a tu hermana mayor furiosa, deseosa de protegerte. Porque duele que te griten: "rara" en mitad de la clase, y que la profesora lo permita. Pero muchísimo peor es que la profesora, una docente, haya comenzado todo eso. Se haya burlado de tí por una estupidez, y te haya humillado en clases. Aunque digan: "Ignóralo", duele.
Fuí herida. En lo más profundo, sigo herida. ¿Por qué no lo oyen? Un corte demora en cicatrizar.
viernes, mayo 18, 2012
Odfs, antes de publicar cualquier cosa extraña que provenga de mi cabecilla (aún más extraña, por cierto) deseo dar todos los créditos correspondientes, sobre todo en lo que respecta a contenidos literarios y/o visuales/auditivo/audiovisuales. A menos de que yo lo diga, lo cual haré, las bellas fotografías que se aprecian en el costado de la página no me pertenecen. El dibujo donde aparecen los tres protagonistas de HP disfrutando de una tarde soleada no es mío, yo no lo hice; al contrario, es creación de Artdungeon.net, una artista talentosísima, cuya página lamentablemente ya no continúa en línea. Mientras tanto, la foto de Anne Frank a color, ha sido mejorada por VelkokneznaMaria, con página en DA (deviantart). El creador de la cabecera lo desconozco, pero sin duda es alguien con un gran don.
Eso es todo.
¡Oh, hai! Sé que me desaparecí por muchísimo tiempo —otra vez, para variar— y que las entradas anteriores a mi, digámosle, 'desvanecimiento' no fueron las mejores. De hecho, creo que hasta mi gato pudo escribir cosas más ingeniosas.
Pero bueeeno, ¡adivinen qué! ¡Sigo viva! (Hierba mala nunca muere, como dicen) Sólo ha sido un mes realmente agotador, lleno de exámenes (aquí estoy, con el corazón en la garganta esperando por unos resultados), problemas, discusiones, reconciliaciones, etcétera. Mi cabeza estaba tan abarrotada que el pensar en revisar esta cosa fue simplemente inconcebible. No dudo que la semana siguiente sea igual o aún peor (Optimismo, ¡hurray!), pero no quiero adelantarme a los sucesos, ni nada parecido. Mi madre siempre dice: "Acepta lo que venga", y con razón. Al final podré darme un buen descanso, bastante largo.
Quería agradecerles de todo corazón por sus visitas. Nunca pensé que gente de Alemania, de Portugal, de Rusia, de Argentina, ¡hasta de Ucrania! Se diera el tiempo de ver mi blog. Quizás es sólo curiosidad —o hay alguien aliado a mis enemigos que me está espiando, para traspasarles información clandestinamente—, mas es un sacrificio de tiempo, de todas maneras.
Y sobre todo, infinitas gracias a la gente que ha dado click al botoncito ése de "seguir" (¡Oh, verso!) o hasta me ha comentado alguna entrada. Dios se encargará de pagarles (?)
¿Qué haré ahora? Ni puta idea. A la biblioteca de mi liceo llegó toda la saga de HP (No, no las impresoras) y nueveciiita, la adoro. Ahora como tengo el material físico, además de otros libros o películas que me han encantado —Avengers—, probablemente continúe con el coso de citas favoritas.
Bueejee, adiós.
(Espero que alguien lea esto aparte de mí, o quedaré en ridículo.)
(Por cierto, tal vez le cambie el nombre al blog. Me aburrí de su notoria cursilería, wehe.)
(Por cierto, tal vez le cambie el nombre al blog. Me aburrí de su notoria cursilería, wehe.)
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